Universidades
Vida y obra universitaria de los subanales
Cambio de Trabajo, Vol III
por Milingo - 5 de septiembre de 2005
Última entrega de esta trilogía, la lucha final en la búsqueda de derechos, la última petición...
Reunión tensa la del pasado viernes, en la que ninguno daba su brazo a torcer. Yo tenia presentes las palabras de Durbi, pero también quería arañar lo mío. Malas caras, malos gestos, sin visos de acuerdo. Mis peticiones eran exageradas, las ofertas suyas, nulas.
Hasta que en un momento, recordé que me quedaban días de vacaciones por disfrutar. Eso, por ley, lo tienen que pagar, no se pueden disfrutar en el tiempo de abandono de la empresa. Ahí me tenían que chinchar pasta porque sí. Ellos me decían que me las tomase, yo les decía que quería mi pasta. La ley estaba de mi parte, y la subanalidad también. Fué un alarde de pericia nunca visto en este subanal. Fue tan bueno, que era digno del mismísimo Intelectoanal. En ese momento, tuvieron que comenzar a ofertar, ofreciendo que disfrutara las vacaciones más una cuantía. En el dia de hoy se ha acordado la cuantía, es algo insignificante para ellos, pero para mí es un logro, más moral que económico. Al final, viendo que todo estaba de mi parte, ellos cedieron, yo cedí, nos fuimos de buenas, apretones de manos, y deseos de un gran porvenir, y pidiendo que no me olvidara de la empresa.
Al fin y al cabo, cediendo todos, encontramos un punto cómodo para todos. Asi se termina mi experiencia de cambio de trabajo tras un buen tiempo en ésta empresa.
Saludos a los subanales
Comentar este artículo
-
5 de septiembre de 2005, por Luiso
Muy bien Milingo, me parece la salida más adecuada, mejor que la de morderle el ojo que te dije, je je. Le has echado un par y les has sacado algo, y aunque se haya podido dañar tu relación con esos "amigos laborales" (vamos, los que te pueden echar una mano en el futuro), no has ganado "enemigos laborales" (los que te echan la soga al cuello). No me queda más que decir que te vaya bien en la nueva empresa, y que esta maniobra no haya sido en balde.
Un parásito de mis padres

Seccion Libros
RSS 2.0



Comentar este artículo